Las autoridades de Gironda, en plena temporada de playa para los turistas nacionales y foráneos, enfrentan esta jornada un dramática situación cuando los medios para combatir las llamas, que ya devoraron 10 mil hectáreas de bosques, parecen estar por debajo de lo necesario.
Más de 800 bomberos están involucrados en el combate a los siniestros, en medio del paso de un Mistral de al menos 85 kilómetros por hora que dificulta aún más la labor de sofocar el fuego que, por el contrario, se expande rápidamente.
Francia espera la llegada de cuatro aviones y dos helicópteros especializados adicionales en la lucha contra los incendios, aportados por países vecinos, después de una solicitud hecha por el presidente francés, Emmanuel Macron.
Gironda ya fue blanco de las llamas en 2022, pero los especialistas estiman que por el número de evacuados y el área de los incendios (una extensión de 15 kilómetros) la situación es mucho peor en esta ocasión, destaca el canal de televisión LCI.
El ministro del Interior Laurent Nuñez admitió esta jornada las dificultades para contener las llamas, después que el miércoles pasado informó sobre 45 mil hectáreas devoradas hasta ese momento por los incendios forestales desde el comienzo de este año.
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