“Ese día convergen tres acontecimientos que evidencian la naturaleza del régimen colonial impuesto a Puerto Rico: la invasión militar estadounidense de 1898, la imposición del Estado Libre Asociado en 1952 y el asesinato de los jóvenes patriotas Arnaldo Darío Rosado y Carlos Soto Arriví en 1978”, enumeró la organización.
El 25 de julio de 1898, las tropas de Estados Unidos invadieron esta isla del Caribe como parte de una guerra imperialista que culminó con la toma de Puerto Rico como botín de guerra, por lo que desde entonces ha permanecido bajo la dominación colonial estadounidense, recordó la conducción del MINH.
“Han transcurrido 128 años de subordinación política, explotación económica y la negación de nuestros derechos colectivos”, ratificó la organización independentista.
Advirtió que el colonialismo estadounidense ha adoptado diversas formas, siendo la más elaborada de ellas la imposición del llamado Estado Libre Asociado (ELA) el 25 de julio de 1952. “La selección de esa fecha no fue casual: se procuró transformar la invasión colonial en la narrativa de la obtención de un supuesto autogobierno”.
La Dirección Nacional del MINH aclaró que aquel proceso no constituyó un verdadero ejercicio del derecho a la libre determinación, puesto que la autoridad soberana permaneció en manos del Congreso de EEUU, que conserva la facultad de legislar sobre Puerto Rico, e imponer decisiones sobre su pueblo.
“La realidad jurídica del colonialismo ha sido confirmada reiteradamente por su propio Tribunal Supremo y por la actuación del Congreso federal, con la imposición de la junta de control fiscal (mediante la legislación Promesa).
El ELA no alteró la condición colonial de Puerto Rico, sino que procuró presentarla ante la comunidad internacional bajo una nueva denominación”, estableció la organización.
La exclusión de Puerto Rico de la lista de territorios no autónomos de las Naciones Unidas en 1953 se produjo en ese contexto, tras la comunidad internacional recibir la falsa representación de que el pueblo puertorriqueño había ejercido su derecho a la autodeterminación.
“Sin embargo, la historia demuestra que la cuestión colonial permanece sin resolverse”, adujo la Dirección Nacional del MINH.
Indicó que “el 25 de julio también nos convoca a recordar uno de los episodios más dolorosos de la represión política en nuestra historia contemporánea, ya que ese día de 1978 fueron asesinados en el Cerro Maravilla, en Jayuya, los jóvenes independentistas Arnaldo Darío Rosado y Carlos Soto Arriví”.
Las investigaciones posteriores revelaron graves irregularidades en la actuación de las autoridades y procesos de encubrimiento que estremecieron la conciencia del país.
“Sus asesinatos simbolizan el precio que muchos puertorriqueños han pagado por defender el derecho de nuestra nación a ser libre y constituye una prueba de los peligros del uso del poder del Estado para perseguir la disidencia política”, aseguró el MINH.
Por ello, el 25 de julio no puede reducirse a una efeméride oficial ni a una celebración gubernamental, “es una fecha de denuncia, de memoria y de reafirmación patriótica; es el recordatorio de que Puerto Rico continúa siendo una nación latinoamericana y caribeña sometida a un régimen colonial, incompatible con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y con el derecho de todos los pueblos a la libre determinación”.
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