El estudio fue elaborado por la organización Iniciativa Derecho a la Memoria y Justicia Racial (IDMJRacial), que contabilizó cinco mil 298 acciones de las policías Civil y Militar durante el período analizado, a partir de datos publicados por ambas entidades en sus redes sociales.
Según el levantamiento, además de las 282 personas fallecidas, el desempeño de los uniformados provocó 652 heridos, cinco mil 783 detenciones y la aprehensión de 41 adolescentes.
Dicha organización, con sede en la propia Baixada Fluminense, sostuvo que estos resultados reflejan el avance de la violencia estatal y del racismo estructural en una de las regiones más pobladas y vulnerables de Río de Janeiro.
El informe señaló que la elevada frecuencia de las operaciones afecta la vida cotidiana de los habitantes, con impactos sobre la movilidad, el acceso a servicios públicos y las actividades laborales, debido a los constantes enfrentamientos y cierres de vías.
La Baixada Fluminense reúne municipios de la región metropolitana de Río de Janeiro y figura desde hace años entre las zonas con mayores índices de violencia armada del gigante sudamericano.
Tal pesquisa coincide con el debate nacional sobre las políticas de seguridad pública y el uso de operaciones policiales en comunidades populares, tema que ha motivado reiteradas críticas de organizaciones defensoras de los derechos humanos.
Para la IDMJRacial, el objetivo del informe es aportar datos con los fines de fortalecer el debate sobre la seguridad pública, promover iniciativas orientadas a reducir la letalidad policial y garantizar los derechos de los habitantes de la región.
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