El ministro de Asuntos Exteriores Vivian Balakrishnan afirmó que Singapur no constituye un objetivo de la política arancelaria de Washington y subrayó que Estados Unidos mantiene un superávit comercial con la ciudad-Estado, el cual continúa en aumento.
El canciller sostuvo que, sobre esa base, no existen razones técnicas ni económicas que justifiquen la aplicación de gravámenes a las exportaciones singapurenses.
Las declaraciones ocurrieron antes de la expiración del arancel temporal de 10 por ciento aplicado por Estados Unidos a las importaciones, mientras Washington prepara más medidas comerciales dirigidas a varios socios.
El gobierno singapurense también rechazó cualquier señalamiento sobre supuestas prácticas comerciales desleales o el uso de trabajo forzoso en sus cadenas de suministro.
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