La decisión amplía la respuesta diplomática de Brasil al episodio, luego de que el Ministerio de Relaciones Exteriores llamara este domingo a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, tras el discurso pronunciado la víspera por Milei en un acto político del Partido Liberal (PL), en São Paulo.
Según CNN la televisora, la citación de Raimondi busca expresar formalmente el descontento del Gobierno brasileño por las manifestaciones del mandatario argentino, consideradas una afrenta al presidente Lula y a las instituciones del país.
Milei participó el sábado en la convención del PL que oficializó la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro y aprovechó su intervención para respaldar al aspirante de la derecha brasileña y cuestionar decisiones del Supremo Tribunal Federal (STF).
Durante el acto, el presidente argentino llamó a Lula «presidiario», calificó al ministro Alexandre de Moraes de «basura calva» y sostuvo que espera la derrota del actual mandatario brasileño en las elecciones de octubre.
CNN Brasil apuntó que el Ejecutivo del gigante sudamericano todavía no divulgó una nota oficial sobre la convocatoria del diplomático argentino, pero dijo que fuentes del Palacio de Itamaraty, sede de la Cancillería, confirmaron la medida bajo condición de anonimato.
Horas antes, reportes de prensa divulgaron que el Gobierno de Lula ordenó el regreso de Bitelli a Brasilia para consultas con el canciller Mauro Vieira.
De acuerdo con el portal G1, ese procedimiento constituye una de las medidas más severas de la práctica diplomática y refleja que un país considera hostil la conducta de otro Estado.
Ese portal indicó que diplomáticos brasileños interpretan el llamado a consultas como una respuesta más firme frente a la administración de Buenos Aires.
Las palabras de Milei generaron críticas de figuras e instituciones brasileñas, como el presidente del STF, Edson Fachin, quien afirmó que las referencias contra Moraes constituyen una falta de respeto hacia un magistrado de la máxima corte y resultan incompatibles con la civilidad que debe regir las relaciones entre los Estados.
En una nota oficial, Fachin reafirmó además la plena autonomía del Poder Judicial brasileño frente a manifestaciones de autoridades extranjeras.
También reaccionó el ministro de la Secretaría de Relaciones Institucionales, José Guimarães, quien contrapuso las políticas sociales impulsadas por el Gobierno de Lula al programa de austeridad aplicado por la administración de Milei.
“Ojalá Javier Milei aproveche su paso por Brasil para aprender que gobernar es cuidar de las personas y no desmontar derechos”, afirmó.
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