Por Yodeni Masó Aguila (Enviado Especial)
Tras dos derrotas iniciales en la persecución, los equipos masculino y femenino de sprint devolvieron el orgullo a la delegación mexicana al abrir el medallero dorado del país en el ciclismo y aportar así al liderazgo en la clasificación general de la justa.
A ritmo de potencia, velocidad y trabajo colectivo, los pedalistas mexicanos sacaron la casta y revalidaron el título de campeones de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, para confirmar su fortaleza y dominio regional.
Contento por el triunfo, el entrenador del equipo mexicano de velocidad, Iván Ruiz, expresó su orgullo por mantener a México en la cima frente a selecciones consideradas potencias mundiales en la especialidad, como Colombia, Trinidad y Tobago y Venezuela.
En declaraciones exclusivas a Prensa Latina luego de la victoria en la final frente a Colombia, enfatizó que competir contra rivales de ese nivel y alcanzar nuevamente lo más alto del podio representa un enorme honor para el ciclismo mexicano.
Ruiz destacó la preparación física del equipo y la realización de un campamento de entrenamiento a nivel del mar en la ciudad de La Paz, el cual, «vino a dar los frutos por los que trabajamos y es muy satisfactorio».
Cuando restan tres jornadas de competencias en la pista, el estratega resaltó el trabajo integral de toda la delegación mexicana, tanto en las pruebas de medio fondo como en velocidad, resultado de proyectos deportivos consolidados y una planificación sostenida.
En el inicio del ciclo olímpico, también reconoció el respaldo de las instituciones deportivas nacionales para continuar el crecimiento del ciclismo con la mirada puesta en los Juegos Panamericanos Lima 2027 y la cita olímpica Los Ángeles 2028.
Para el entrenador mexicano, «es muy relevante que en el Centenario de estos Juegos seamos parte importante de esta historia».
Al mismo tiempo, insistió en que el elevado nivel competitivo de la región representa un impulso para enfrentar posteriormente a los exponentes ciclísticos de Norteamérica, Europa y otras potencias del ciclismo mundial.
México llegó a Santo Domingo 2026 con la etiqueta de favorito en el ciclismo de pista y, en su primera jornada, confirmó ese pronóstico al festejar dos cetros dorados en velocidad y misma cantidad de preseas de plata en persecución, en una intensa rivalidad con Colombia, Venezuela y Trinidad y Tobago.
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