Al intervenir en un acto por el Día Mundial contra la Trata de Personas, el ministro afirmó que esta modalidad, conocida como criminalidad forzada, plantea desafíos para los sistemas de justicia, la seguridad y la gestión migratoria, al exigir una identificación más eficaz de las víctimas para evitar que sean procesadas por delitos cometidos bajo coacción.
«La trata de personas constituye una de las violaciones más graves de los derechos humanos. Detrás de cada caso hay una vida marcada por el engaño, la coerción o la violencia», señaló.
Álvarez reiteró el compromiso de República Dominicana con la prevención de este delito, la persecución de las redes criminales, la protección integral de las víctimas y el fortalecimiento de la cooperación internacional.
Por su parte, el viceministro para Asuntos Consulares y Migratorios, Opinio Díaz, informó que el país impulsa iniciativas como una Mesa de Cibertrata, una Unidad de Cibertrata y un proyecto desarrollado junto con la Organización Internacional para las Migraciones para reforzar el uso de la tecnología en la prevención, detección e investigación de estos delitos.
La procuradora general, Yeni Berenice Reynoso, destacó la necesidad de fortalecer la protección de los perjudicados y recordó que el Congreso estudia un proyecto de ley para garantizar la atención integral de víctimas y testigos.
El acto reunió a autoridades nacionales, representantes de organismos internacionales, miembros del cuerpo diplomático y organizaciones de la sociedad civil.
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