En países con control de cambio, inflación elevada o acceso restringido al dólar, las monedas digitales estables se consolidan como un refugio de valor y un medio de pago cotidiano.
La adopción de USDT (dólar digital) de Tether en América Latina, Asia y África no responde a una moda tecnológica, sino a una necesidad financiera profunda: protegerse de la depreciación de la moneda local y mover dinero sin las trabas del sistema bancario tradicional.
Tether reportó 570 millones de usuarios de USDT durante el primer trimestre de 2026, impulsado por la mayor demanda de dólares digitales en economías emergentes.
Con una capitalización cercana a los 190 mil millones de dólares y un dominio del 59 por ciento del mercado de stablecoins, USDT se ha convertido en la principal vía de acceso al dólar para millones de personas que no pueden obtenerlo por canales convencionales.
Un informe de la plataforma de pagos Oobit revela que USDT capta prácticamente la totalidad de las transacciones con stablecoins en varios países latinoamericanos: cerca del cien por ciento en Bolivia, Perú y Ecuador; el 98 en Colombia; y el 90 en Chile y Brasil.
Argentina es la única excepción donde USDC mantiene presencia (46 por ciento del volumen), aunque USDT sigue liderando con el 53 restante.
La firma destaca que las stablecoins se utilizan como «dinero en efectivo» para gastos cotidianos: el 35 por ciento de las transacciones con USDT se realizan en supermercados, el 8,8 en restaurantes, y el 5,3 en tiendas departamentales. En Brasil, la actividad de trading con stablecoins creció un 202 por ciento desde el lanzamiento de la plataforma, con un promedio de 20 transacciones mensuales por usuario activo.
El factor clave que explica el dominio de USDT en estos mercados es la red Tron, que procesa la mayor parte del suministro de Tether con comisiones casi inexistentes y alta velocidad.
Datos de Dune Analytics para el primer semestre de 2026 muestran que USDT procesó unos 95 mil millones de dólares en pagos comerciales, frente a solo 14 mil millones de USDC, y capturó el 92 por ciento del volumen de pagos entre empresas (B2B) en el mismo período.
La solidez del modelo de Tether se apoya en sus reservas: aproximadamente 141 mil millones de dólares en bonos del Tesoro de Estados Unidos, 20 mil millones en oro físico y siete mil millones en bitcoin, lo que lo sitúa entre los mayores tenedores de deuda estadounidense del mundo, con un excedente de reservas de ocho mil 230 millones.
Sin embargo, el modelo no está exento de riesgos: Tether opera bajo un sistema centralizado que permite congelar fondos por requerimientos regulatorios, y su exposición a la deuda de Estados Unidos genera una dependencia directa de las condiciones macroeconómicas del país.
El analista senior de Bloomberg Intelligence, Mike McGlone, planteó que «podría ser solo cuestión de tiempo» antes de que USDT supere a Bitcoin como la criptomoneda con mayor capitalización del mundo, especialmente en un escenario de aversión al riesgo donde los inversores buscan equivalentes en dólares.
Aunque el debate sobre la descentralización y la transparencia de Tether continúa, la realidad es contundente: en los países donde el dólar escasea, USDT se ha convertido en el dólar de la gente, una alternativa accesible, rápida y funcional que el sistema financiero tradicional no ha logrado ofrecer.
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