El comunicado del ente, publicado este sábado, señala que investigadores del Centro Científico de Kola de la Academia de Ciencias de Rusia, de la Universidad Estatal de San Petersburgo y del Museo Mineralógico Fersman descubrieron ese mineral en la mina de Kirovsk, en el macizo de Jibini.
La típica ashcroftina pertenece al grupo de los silicatos, extremadamente raro, de color rosado, transparente y frágil; su mayor yacimiento está en Groenlandia, aunque también es posible hallarla en Canadá e Italia.
Su composición incluye itrio, un elemento de tierras raras. Por eso, no se trata solo de una piedra hermosa, sino de un auténtico archivo químico de la corteza terrestre: itrio, silicio, potasio, sodio y toda una tabla periódica concentrada en un solo cristal, destacó el ente.
El precio medio, «ni siquiera por un mineral individual, sino solo por su recubrimiento sobre la roca», es de 145 dólares por milímetro, precisó la nota, «lo que supera de manera significativa el valor del oro».
El organismo añadió que la composición química de la muestra hallada también contiene calcio, manganeso y flúor, lo que la hace efectivamente única. Además, la estructura del cristal descubierto pertenece al grupo de las estructuras minerales más complejas conocidas por la ciencia.
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