El dirigente frenteamplista pidió información a la cancillería luego que trascendieran conversaciones con EEUU sobre su pretensión de enviar a deportados, en particular de origen cubano, al país sudamericano.
“Nosotros siempre hemos sido un país de puertas abiertas, pero una cosa es recibir gente que quiera venir a Uruguay y otra muy distinta es que deporten gente que no está queriendo salir de su lugar, que no está queriendo venir a Uruguay”, declaró.
Dijo que el gobierno aseguró que sobre el tema no hay “ninguna negociación, sino diálogos” con Washington.
Nos vamos a plegar a lo que ha sido la posición histórica de Uruguay, no solo del FA, de Uruguay, del respeto a los derechos humanos, del cuidado de la no injerencia en asuntos de países como el nuestro”, puntualizó.
Pereira reconoció que su país recibe presiones de EEUU y demandó tener cuidado en cumplir su política exterior histórica, que incluye el respeto a las normas internacionales de los derechos humanos.
Aseveró a La Diaria que se le transmitió a cancillería “esta posición histórica del FA, que no tiene ninguna fisura, más con una política muy criticada por la Acnur [Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados] y otros organismos de carácter internacional que protegen precisamente los derechos de los refugiados”
Las conversaciones sobre deportaciones con Washington fueron reveladas esta semana por el diario The New York Times y confirmadas aquí por el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez
El alto funcionario dijo a la prensa que “no hay nada acordado” y calificó la política migratoria del actual gobierno estadounidense como discriminatoria.
Respecto a las relaciones con EEUU el presidente del FA se preguntó:
“¿Cómo no va a preocupar si hay un país poderoso que está generando condiciones objetivamente negativas para los países de América Latina?
¿Cómo no va a preocupar si de un día para el otro nos aumentan los aranceles de 10 por ciento a 12,5 por ciento? ¿Cómo no va a preocupar si toman medidas que pueden afectar a Uruguay?
Y añadió: un límite que nosotros no vamos a aceptar mover es el de no violentar los derechos humanos. Ese es un límite que queremos cumplir”.
“Con respecto a derechos humanos, Estados Unidos no nos puede enseñar nada a nosotros. Nada. Es el país que hoy tiene al mundo en guerra”, opinó por su parte el senador del FA, Gustavo González.
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