El subcomandante departamental de la Policía, coronel Juan Carlos Revollo, confirmó que ejecutarán operativos sostenidos en lugares críticos para evitar más hechos violentos, en busca de esclarecer los asesinatos registrados entre el 30 de julio y el 2 de agosto.
«De acuerdo y dando cumplimiento a órdenes e instrucciones del Comando, se van a realizar diferentes operaciones en relación a la conservación del orden público tanto en esta zona urbana de San Ignacio de Velasco como en otras comunidades. Están desplazados más de 250 efectivos entre San Ignacio de Velasco y San Matías», afirmó.
Aseguró Revollo que el contingente policial permanecerá en la zona el tiempo que sea necesario, además las unidades especializadas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) realizan las investigaciones en torno a los diferentes asesinatos registrados en los últimos días.
Respecto a la muerte a balazos la víspera de un veterinario en San Ignacio de Velasco, anticipó que se tienen varias hipótesis y a varios sospechosos en la mira.
El 30 de julio, un grupo de sicarios irrumpió en una hacienda en San Matías, donde cuatro personas fueron baleadas, tres de ellas murieron en el momento del ataque y la cuarta falleció pocas horas después.
Unas 24 horas más tarde, en Ascención de la Frontera, se registró una emboscada contra una patrulla policial, en la cual los sicarios ametrallaron a cinco agentes que iban a bordo, con la muerte del subteniente Yerson Salazar y otro agente gravemente herido como saldo, además de la destrucción de la camioneta patrullera mediante las llamas.
El cuerpo del subteniente fue llevado como botín por los delincuentes, quienes lo arrojaron aproximadamente a un kilómetro de una pista clandestina para avionetas, donde fuerzas policiales lo hallaron el sábado.
Tras la captura en este departamento durante el año en curso y la inmediata expulsión a Estados Unidos del narcotraficante más buscado de Sudamérica, Sebastián Marset, así como la aprehensión de denominados “peces gordos” de las pandillas brasileñas Primer Comando da Capital (PCC) y Comando Vermelho, el criminólogo Cristian Sánchez opinó que la violencia en el territorio más grande y rico de Bolivia está relacionada con la lucha por el control del tráfico de drogas, de armas y la legitimación de ganancias ilícitas.
Según Sánchez, al conflicto entre las dos pandillas brasileñas se suman mafias de Europa del Este provenientes de Albania, Rumanía, Serbia, Bulgaria y Polonia, y alertó que “el grueso de la producción de cocaína boliviana no se dirige a Estados Unidos, sino a Europa, a través de Paraguay, Argentina y Brasil.
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