En una nota oficial, el Palacio de Planalto afirmó que las justificaciones presentadas por Estados Unidos para retirar el visado de la diplomática «son falsas» y sostuvo que la medida responde a razones ideológicas incompatibles con la tradicional relación bilateral basada en el respeto mutuo.
Asimismo, el Ejecutivo consideró evidente un «interés injustificado de interferir en la próxima elección presidencial» brasileña, al vincular la decisión con una serie de acciones recientes adoptadas por la administración del presidente Donald Trump.
La reacción de Brasil se produjo después de que Estados Unidos anunciara este martes la revocación del visado de Viotti, en una decisión calificada por la prensa brasileña como sin precedentes contra un embajador brasileño en funciones.
El Departamento de Estado justificó la revocación del documento alegando una supuesta demora de Brasil en conceder el beneplácito al diplomático Daniel Perez, designado como nuevo embajador estadounidense en Brasilia.
Sin embargo, el Gobierno brasileño recordó que el procedimiento para otorgar esa autorización es confidencial, conforme al artículo cuatro de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, y subrayó que ese tratado no establece plazos para responder a la solicitud.
También señaló que Washington anunció públicamente el nombre de su candidato antes de presentar formalmente la petición de aprobación al Gobierno brasileño.
La Presidencia insistió en que el pedido estadounidense continúa bajo análisis y que Brasil actúa en estricto cumplimiento del derecho internacional.
La decisión de Washington ocurrió 10 días después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores del gigante sudamericano negara el visado a dos funcionarios del Gobierno estadounidense que planeaban viajar al país.
Según el Palacio de Planalto, ambos pretendían cuestionar la integridad del sistema electoral brasileño, lo que calificó como un intento inaceptable de interferir en el proceso político nacional.
El comunicado recordó además que permanecen vigentes sanciones individuales impuestas por Estados Unidos contra autoridades brasileñas, incluidos ministros del Supremo Tribunal Federal y altos funcionarios del Ejecutivo, bajo la alegación de una supuesta persecución política contra el expresidente Jair Bolsonaro.
La revocación del visado de Viotti es vista por la prensa brasileña como una profundización del deterioro de las relaciones entre ambos países, marcado en los últimos meses por hechos como la imposición de aranceles por parte del Gobierno de Trump.
ga/mar





