En la celebración del Día del Juez y de la Jueza, Fujimori se pronunció por el fortalecimiento de la institucionalidad y del Estado de Derecho.
También afirmó que la justicia eficiente es fundamental para preservar las libertades ciudadanas y la estabilidad del país y dijo que su gobierno acompañará los esfuerzos de modernización del sistema judicial.
Evocó también su permanencia en prisión por acusaciones de lavado de activos y otros delitos conectados con fondos recibidos para sus campañas electorales, imputaciones a la postre anuladas por el Tribunal Constitucional porque cuando los recibió su partido, no eran delitos.
“En lo personal he vivido en carne propia decisiones judiciales. Acaté las resoluciones que me fueron adversas, confiada en que finalmente se haría justicia”, dijo.
Por su parte, Tello se refirió a las presiones y ataques políticos y mediáticos contra decisiones de los jueces, como el control difuso, potestad de los letrados para mantener la prioridad de los tratados internacionales sobre las acusaciones.
Añadió que las discrepancias con una sentencia nunca deben ser motivo para despojar a un magistrado de su cargo, medida que “eliminaría por completo la independencia”.
Señaló que los ataques a los jueces se agravan cuando provienen actores políticos disconformes con decisiones judiciales, más aún cuando tienen interés en el resultado de algún proceso.
Tello negó rotundamente que el Poder Judicial persiga políticamente a militares y policías (en casos de violaciones de derechos humanos), en aparente alusión al hasta hace unos días presidente fujimorista del Parlamento, Fernando Rospigliosi.
“Enfatizo y reitero, en el Poder Judicial se imparte justicia a todos por igual, sin consignas y sin mirar nombres, cargos ni posiciones políticas, económicas, sociales o de cualquier otra índole. El derecho a la crítica es válido, pero no el insulto”, aseveró.
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