Por Yodeni Masó Aguila (Enviado Especial)
Con una actuación contundente sobre la pista del Estadio Olímpico Félix Sánchez, Longa transformó en realidad una revancha que llevaba tres años esperando, y se convirtió en el primer colombiano en ganar la prueba reina de la velocidad en la historia del certamen.
Tras cruzar primero la meta con crono de 10.06 segundos, el campeón centrocaribeño conversó en exclusiva con Prensa Latina y reveló que el triunfo significó mucho más que una medalla.
«Quería demostrarme a mí mismo que podía ganar. Esa era mi revancha y estoy muy feliz».
El corredor confesó que la espina de San Salvador 2023 seguía presente y que este título representa el cierre de un capítulo que lo marcó al inicio de su carrera internacional.
«Tenía muchas ganas de correr esta final y demostrarme que sí podía lograrlo. No era demostrarle nada a los demás, sino a mí mismo. En San Salvador no obtuve el resultado que esperaba y me fui decepcionado. Hoy pude cambiar esa historia», expresó.
Longa explicó que la evolución deportiva y personal fue determinante para alcanzar el mayor logro de su carrera hasta el momento.
«En aquel entonces tenía 18 años. Ahora tengo 22, entrené mucho, trabajo con un nuevo entrenador y soy consciente de que las cosas llegan cuando uno trabaja por ellas», precisó.
El colombiano destacó el esfuerzo realizado durante el ciclo olímpico y celebró el significado histórico de la conquista.
Lejos de conformarse con el título, Longa aseguró que todavía tiene desafíos importantes por delante en Santo Domingo 2026, el relevo 4×100 y también los 200 metros.
El titular cafetero también habló sobre sus grandes objetivos para el futuro, con la mirada puesta en los próximos Juegos Sudamericanos, los Panamericanos de Lima y el ciclo rumbo a Los Ángeles 2028.
Longa confesó que aún tiene cuentas pendientes en el ámbito continental y que su mayor ambición es seguir bajando sus registros.
El velocista cerró con una declaración que ilusiona al atletismo colombiano: «Ya corrí en 9.85 segundos. Antes dije que quería hacer 9.80 y lo logré. Ahora quiero correr en 9.70. Espero que también se haga realidad».
Con apenas 22 años, Ronal Longa confirmó con su victoria que Colombia tiene un nuevo referente de la velocidad continental y un firme aspirante a competir entre los mejores velocistas del mundo en los próximos años.
nmr/yma






