El especialista consideró que el incremento de los precios podría extenderse a un mayor número de sectores de la economía, lo que supondrá un desafío para la política monetaria en los próximos meses.
En un análisis citado por el periódico local «elDinero», Sánchez señaló que la inflación interanual alcanzó 5,67 por ciento en junio, superando el límite superior del rango meta del Banco Central (4% ± 1%).
Explicó que un Índice de Difusión de la Inflación, elaborado por él para medir la proporción de categorías del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que registran incrementos mensuales, alcanzó 75 por ciento en junio, lo que evidencia una mayor propagación de las presiones inflacionarias.
Atribuyó este comportamiento, en parte, al aumento de los precios de los combustibles, que ha elevado los costos del transporte, la logística y la energía, con un posterior traslado a los costos de bienes y servicios.
También sostuvo que la inflación subyacente -que excluye alimentos no procesados, combustibles y tarifas reguladas- acumula 19 meses consecutivos por encima del cuatro por ciento, lo que, a su juicio, demuestra que las presiones sobre las tarifas responden no solo a factores externos, sino además a dinámicas internas de la economía.
Con base en modelos econométricos, Sánchez proyectó que la inflación general promediará 6,89 por ciento al cierre del año, mientras la subyacente superará el cinco por ciento desde julio y alcanzará 5,38 por ciento en diciembre.
El economista advirtió que este escenario obligará a las autoridades a equilibrar las medidas para contener la inflación con la necesidad de preservar el crecimiento económico y el empleo.
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