El gobernante subrayó en una reunión de alto nivel la necesidad de una respuesta coordinada entre tropas nacionales e internacionales, incluidas la Fuerza de Represión de Pandillas, desplegada junto a la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, añade el texto.
“La seguridad sigue siendo –reafirmó- la prioridad absoluta del gobierno y el fundamento esencial para la estabilidad política, la recuperación económica y el fortalecimiento de las instituciones democráticas”.
Fils-Aimé reiteró que restablecer la estabilidad “es una condición esencial para la celebración de elecciones libres, creíbles, transparentes e inclusivas, que garanticen al pueblo haitiano el ejercicio soberano de su derecho a elegir a sus líderes”.
El Primer Ministro acogió con beneplácito el compromiso de los socios internacionales, y abogó por una cooperación estratégica reforzada “basada en la responsabilidad compartida, el respeto a la soberanía nacional y la eficacia de las acciones sobre el terreno”.
Para el gobernante, esta reunión “reflejó la determinación de las autoridades y sus socios de aunar esfuerzos para inaugurar una nueva era de paz, democracia y esperanza para el pueblo haitiano”.
Los líderes de las fuerzas participantes en el encuentro, por su parte, revisaron la evolución de la situación, avaluaron las operaciones en curso y las maneras de fortalecer los intercambios para restablecer la paz de forma sostenible.
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