“Seremos implacables. No habrá excusas ni treguas”, dijo el mandatario al presentar su llamada “Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo” que espera sea aprobada antes de la Navidad.
Dentro de las medidas figuran el despliegue policial permanente en los 50 barrios más críticos del país, la ampliación de la retención a los migrantes ilegales y el reforzamiento de las fronteras con zanjas, drones y monitoreo tecnológico permanente.
“Vamos a perseguir, capturar, juzgar y condenar a todos los que buscan destruir nuestra sociedad”, dijo.
Añadió que el carabinero, el policía, gendarme o integrante de las Fuerzas Armadas que actúe en legítima defensa, no va a ser tratado por la ley como si fuera el delincuente, lo cual podría implicar mayor potestad a los agentes para disparar.
Por otra parte, afirmó, que una barricada, un vehículo cruzado en una calle o un obstáculo intentando bloquear la vía ilegalmente podrá ser un delito.
El presidente admitió que algunas decisiones tienen consecuencia y que habrá quienes querrán oponerse a esta agenda, en alusión a las reacciones que pudiera ocasionar en el Congreso o en las organizaciones sociales y de derechos humanos.
Kast aplaudió el martes la sentencia absolutoria del exoficial de Carabineros Claudio Crespo, quien dejó ciego de un disparo al psicólogo y hoy diputado, Gustavo Gatica, y dijo que fue en defensa propia.
En su discurso a la nación, el presidente alabó la recién aprobada megarreforma económica, que según declaró traerá más inversión, crecimiento y empleo para los chilenos.
Sectores de la oposición, sin embargo, cuestionaron el paquete porque rebaja los impuestos a los más ricos del 27 al 23 por ciento, entre otras medidas, como las que afectan a las municipalidades.
Kast asumió el poder el 11 de marzo y la aprobación a su mandato registra un descenso en los últimos cinco meses.
Según la encuesta Cadem, apenas el 25,6 por ciento de los ciudadanos avalan su gestión, mientras que Criteria le otorga 34 puntos porcentuales.
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