La agenda de Milei comenzó con una ofrenda floral en el monumento a los Héroes del 10 de agosto en la Plaza de la Independencia y continuó con una reunión bilateral con Noboa en la sede del Ejecutivo.
Según la Presidencia ecuatoriana, ambos mandatarios revisarán la agenda bilateral y suscribirán acuerdos.
Medios locales publicaron fotos de pancartas colocadas en varios puntos de Quito con expresiones de rechazo a la presencia en Ecuador del gobernante argentino, una visita para la cual las autoridades restringieron el acceso de la prensa nacional e internacional a los actos oficiales.

La Revolución Ciudadana (RC), principal fuerza de oposición en Ecuador, emitió un comunicado en el que rechazó la visita de Milei y cuestionó la política exterior del Gobierno de Noboa.
La organización sostuvo que la alianza entre ambos gobiernos «da la espalda al pueblo» y criticó también el acercamiento de Quito con Israel, cuyo canciller Gideon Sa’ar estuvo esta semana en Ecuador.
La RC expresó su solidaridad con el pueblo palestino y calificó el encuentro entre Milei y Noboa, así como su posterior asistencia conjunta a la investidura del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, como una expresión del avance de proyectos políticos de derecha en la región.
La visita constituye la primera de un presidente argentino a Ecuador en 19 años y refleja el acercamiento entre las administraciones de Milei y Noboa.
El recorrido regional del gobernante argentino tiene lugar en medio de la tensión diplomática entre Buenos Aires y Brasil debido a sus reiterados insultos contra el dignatario Luiz Inácio Lula Da Silva.
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