En el día del santo a quien dan gracias o piden por pan, trabajo, paz y hogar, millares ya se encuentran alrededor o en camino hacia el templo en el barrio porteño de Liniers.
A 10 años de la primera Marcha de San Cayetano, organizaciones sociales, políticas, sindicales, de derechos humanos con el acompañamiento masivo de la gente vuelven a movilizarse con fuertes reclamos al gobierno. Afirman será la más grande en una década.
Allí acudió el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, líder del Movimiento Derecho al Futuro quien hoy descolla como principal opositor a disputarle la presidencia a Javier Milei en los comicios generales de 2027. En declaraciones al canal C5N refirió primero que el gobierno sufrió una inmensa derrota en el Senado esta madrugada.
Por clara mayoría los legisladores primero rechazaron la extranjerización de las tierras argentinas incluso antes que el proyecto entrara a discusión que era el principal capítulo y más ansiado por el ejecutivo, y después durante el debate rechazaron la reforma a la Ley de Fuego.
La primera iniciativa sacada de juego permitiría la libre venta de territorios a personas y empresas extranjeras, y la segunda propuesta posibilitaría el uso –y de hecho la venta- de tierras boscosas quemadas en incendios forestales, lo que incentivaría la quema de bosques.
El oficialismo solo pudo lograr que le aprobaran la norma de la expropiación y los desalojos exprés de bienes y terrenos de propietarios en mora.
A criterio de Kicillof, «el gobierno sufrió una enorme derrota que tiene que ver con cosas tan importantes como la defensa de la soberanía, de nuestro territorio nacional y de su integridad».
A su vez, criticó las iniciativas del oficialismo: «Fueron intentos de meter leyes sábanas con títulos absurdos para favorecer intereses concentrados y extranjeros».
«Pretenden rematar el país y venderlo, pero la movilización popular y el despertar de una conciencia social demuestran que con ciertas cosas no se jode», reflexionó.
Kicillof remarcó que su presencia tuvo como único objetivo «acompañar a un pueblo que está sufriendo» ante la crisis socioeconómica basada en políticas desfavorables para la población.
«Esta es una manifestación de fe que forma parte de la cultura de nuestro pueblo, pero hoy se ve incrementada por la situación que se vive: despidos, cierres a lo largo y ancho de Argentina, salarios que no alcanzan para cubrir cuestiones básicas como alimentos o salud, y familias profundamente endeudadas», remató el mandatario provincial.
Cada 7 de agosto, la Iglesia Católica conmemora la festividad de San Cayetano, una fecha que marca el aniversario de su fallecimiento en 1547 y que moviliza a millones de fieles en todo el mundo. La jornada reúne a comunidades enteras que acuden a los santuarios para agradecer el sustento recibido o solicitar ayuda ante situaciones de desempleo.
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