En lo que describe como derrota para el ejecutivo, este se vio forzado a retirar los dos capítulos esenciales de su iniciativa, el que autorizaba la libre venta de tierras argentinas a extranjeros y el que reformaba la Ley de Fuego para que pudieran usar –e incluso vender- los terrenos boscosos quemados por incendios forestales, señala CLATE.
Solo quedaron las propuestas que flexibilizan las normas para la expropiación y desalojo exprés, las cuales también son rechazadas, y ahora el anteproyecto legislativo pasa a la Cámara de Diputados.
El proyecto generó un rechazo generalizado que se visibilizó en una enorme movilización de agrupaciones sociales, gremiales, de jubilados y derechos humanos frente al Congreso.
En ella estuvieron presentes las organizaciones que integran la CLATE en Argentina, así como su presidente, Julio Fuentes, quien calificó el proyecto de ley como un «agravio a la soberanía nacional y a los derechos de nuestro país».
Fuentes advirtió que “bajo el viejo verso de que ‘van a venir inversiones’, lamentablemente muchos senadores apoyan estas medidas. Después de tantos años de políticas monetaristas en Argentina y en nuestro continente, sabemos que eso es falso: aquí nadie viene a traer dinero, vienen a llevarse nuestros recursos”, recalcó Fuentes.
CLATE consideró la votación del Senado una dura derrota para el presidente Javier Milei quien se encuentra de gira por Ecuador y Colombia para impulsar su programa de ideología derechista neoliberal y hacer nuevas alianzas con gobernantes de su mismo corte político.
“Organizaciones sindicales, sociales y políticas argentinas se movilizaron este 6 de agosto en todo el país en rechazo a la denominada Ley de inviolabilidad de la propiedad privada, impulsada por el gobierno de Milei, que busca reforzar la propiedad privada y reducir la intervención del Estado”, precisa la confederación sindical regional que aglutina a un centenar de gremios.
Luego de retirar el capítulo que impulsaba la extranjerización de tierras, el ejecutivo tuvo que ceder también y retirar otro punto clave: las modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego que abrían la puerta a la especulación inmobiliaria.
El proyecto fue aprobado en el Senado con 37 votos positivos y 33 negativos –recuerda CLATE-, quedó reducido a dos capítulos: el que acelera los desalojos de inquilinos y el que modifica el sistema de expropiaciones, que también el conglomerado gremial rechaza.
La Confederación señala que la sesión en la cámara alta estuvo acompañada por grandes movilizaciones en todo el país en rechazo a la ley. En Buenos Aires, a pesar de la lluvia y el frío, miles de personas se manifestaron en las afueras del Congreso al grito de «La Patria no se vende», en defensa de la tierra, la soberanía y los recursos naturales.
La jornada de protesta terminó en un violento operativo de las fuerzas de seguridad. Durante más de cuatro horas, efectivos de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura utilizaron gases lacrimógenos, camiones hidrantes, postas de goma y otros elementos antidisturbios para dispersar a los manifestantes.
Tal despliegue de fuerza fue calificado por organismos de derechos humanos como uno de los más agresivos registrados en los últimos años.
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