Sin embargo, según el ministro de Gobierno (Interior) boliviano, Marco Antonio Oviedo, la ola de violencia que en la semana última cobró nueve vidas en la zona fronteriza de esa jurisdicción con Brasil, guarda relación con la red criminal estructurada por Marset.
El titular presentó en conferencia de prensa a siete criminales aprehendidos por su participación en la reciente emboscada en San Matías contra una patrulla de inteligencia boliviana en la cual resultó asesinado el subteniente Yerson Salazar, otro agente resultó herido y fue incendiado el vehículo en que se transportaban.
Oviedo compareció ante los periodistas acompañado del comandante departamental de la Policía Boliviana, David Gómez, y el director cruceño de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), Williams Cabrera.
“Esta línea de narcoterrorismo estaba operada por gente cercana al narcotraficante que fue detenido y expulsado por la Policía Boliviana, Sebastián Marset (…)”, insistió el ministro ante los periodistas.
Reveló que la pista en la cual se encuentran muchas de las evidencias que van a ser presentadas, era utilizada por esta línea narco delincuencial de Marset para hacer despachos de droga a Brasil.
El ministro señaló que en el esclarecimiento de este tema hubo apoyo e intercambio de información de carácter internacional con Brasil, “lo que demuestra que la conexión con otras agencias de investigación está dando resultados”.
Subrayó que dos de los aprehendidos tienen antecedentes, pero precisó que se contrastan con autoridades brasileñas, y en caso de que se confirme anunció que estas personas serán expulsadas del país. Cabrera, por su parte, indicó que entre las siete personas aprehendidas se encuentran tres ciudadanos brasileños: el presunto autor del asesinato de Salazar, identificado como Gonzales, además de Gustavo Martínez Lobato y Armando Moradín.
“Nuestro personal de Inteligencia ha reconocido a estos brasileños por el cruce de fuego en San Matías”, explicó.
Describió que los imputados fueron capturados en la pista clandestina, localizada días después del atentado, cuando presuntamente intentaban huir.
En ese operativo, los efectivos policiales también incautaron sus teléfonos celulares.
Agregó Cabrera que, tras la aprehensión, uno de los celulares recibió una llamada de una mujer que, según las investigaciones, se encontraba junto a tres hombres con la intención de organizar el rescate de los detenidos.
“Es así que se logra interceptar esa camioneta en la cual estarían ingresando estos cómplices -comentó la autoridad-, de estos ciudadanos brasileros, procediendo a la aprehensión de José Abrams Rivera, Teófilo Javier Alba, Rosa María Paniagua y Juan Silvestre Limpias”.
El operativo logró la aprehensión de siete personas, la ocupación de una avioneta; tractores, maquinaria agrícola; celulares, una propiedad; municiones, cargadores y medicamentos.
La jurisdicción departamental de Santa Cruz permanece a la espera de que el Gobierno de Bolivia militarice la frontera con Brasil, tras una petición oficial del gobernador, Juan Pablo Velezco.
Tras el asesinato por sicarios de nueve personas en solo cinco días en la semana anterior en ese territorio, Velazco demandó que esa medida se aplique específicamente en los sectores de Ascención de la Frontera y Las Petas.
La máxima autoridad ejecutiva departamental pidió que se emita un decreto supremo que defina el entorno legal de la actuación de las Fuerzas Armadas en esas zonas fronterizas.
Ese pronunciamiento fue emitido tras una reunión con asambleístas departamentales, principalmente de la provincia Ángel Sandoval, con el secretario departamental de Seguridad Ciudadana; representantes de la Policía Boliviana y del Ejército, con quienes se evaluaron las acciones necesarias para fortalecer la seguridad ciudadana.
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