El hecho se produjo esta mañana en la escuela secundaria Debsirin Nonthaburi, y se presume que el atacante –un alumno de octavo grado del centro- murió de heridas autoinfligidas, aunque la policía investiga los móviles.
Los investigadores registraron la casa del sospechoso en el distrito de Bang Bua Thong y encontraron los cuerpos de su abuelo, de 73 años, y su abuela, de 74. Ambos presentaban heridas de bala mortales en la cabeza.
Las autoridades creen que los familiares fueron asesinados antes de que el estudiante llegara a la escuela, aunque la cronología exacta aún se investiga.
Un estudiante que se encontraba dentro de la escuela declaró que el atacante, vestido con un uniforme morado de educación física, disparó 26 veces dentro del recinto escolar. Se encontraron otros 34 proyectiles en el lugar de los hechos, según informó la policía citada por el diario Bangkok Post.
El ministro de Salud Pública, Pattana Promphat, declaró que 22 personas resultaron heridas, nueve de ellas de gravedad, y fueron trasladadas a hospitales para recibir tratamiento.
Tras conocer lo sucedido, el primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, expresó su profundo pesar y transmitió sus condolencias a las familias de las víctimas.
Asimismo, ordenó a los organismos competentes brindar atención médica inmediata a los heridos, garantizar su seguridad y gestionar la respuesta al incidente, y afirmó que este hecho refuerza la decisión del Ejecutivo de no renovar los permisos de armas.
En febrero pasado un joven de 17 años irrumpió en una escuela del distrito de Hat Yai, provincia de Songkhla, hiriendo a personal docente, administrativo y alumnado. La directora de la escuela falleció posteriormente a causa de sus heridas y el sospechoso fue capturado por la policía.
Mientras que en octubre de 2022, 37 personas, entre ellas 22 niños, murieron cuando un expolicía, armado con una pistola y un cuchillo, atacó un centro de desarrollo infantil en la provincia de Nong Bua Lam Phu.
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