Como un pulso de chispas y reflejos, el cuarteto integrado por Marcel Medina, Simón Durán, José Quintero y Eliecer Romero tejió una victoria de ritmo ascendente, donde cada toque fue bisagra y cada relevo, promesa cumplida.
México, con Gibran Zea, Julián Ayala y Brandon Romo, sostuvo el duelo con filo competitivo y pasajes de control, pero terminó cediendo ante la constancia venezolana que cerró con autoridad el marcador.
El bronce quedó en manos de Puerto Rico, vencedor 45-18 sobre República Dominicana en una exhibición de dominio que completó el podio de la última jornada del deporte.
Con esta prueba cayó el telón de la esgrima en la cita regional, dejando a Venezuela con su tercera medalla dorada y un segundo puesto general, detrás de México, líder con balance de 7-3-5, seguido por los venezolanos (3-7-4) y Colombia (2-1-3).
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