Los operativos se realizan a través de nuestras unidades especializadas, Comisarías del Distrito Central, el Ejército y uniformados de Boca del Monte, El Porvenir, en Villa Canales, detalló la Policía Nacional Civil.
Mediante un mensaje en su perfil en la red social X, mostró imágenes de los patrullajes, también en colonias La Esperanza, Villa Lobos I y II, Villa Nueva, sin precisar sobre hallazgos de ilícitos o capturas de supuestos pandilleros.
Los miembros de la institución realizan intervenciones, recorridos por calles y callejones estrechos, puentes, zonas con vegetación, al tiempo en que establecen puestos fijos de seguridad en cada uno de esos lugares, considerados zonas rojas (de alta incidencia criminal).
Los agentes, según puede observarse, llevan armas largas, escaleras y otras herramientas para ejecutar posibles allanamientos.
Autoridades del Ministerio de Gobernación advirtieron días atrás de un replanteamiento de la estrategia para combatir las pandillas y el narcomenudeo debido al desplazamiento hacia sectores con menor presencia policial.
El titular de esa cartera, Marco Antonio Villeda, explicó que los planes Centinela Escuintla y Metropolitano produjeron una reacción de las estructuras criminales, con reportes violentos en áreas consideradas de menor riesgo.
Como consecuencia de las acciones durante los primeros meses se registraron “los índices más bajos de homicidios en 25 años”; sin embargo, se dio un fenómeno llamado “efecto cucaracha” o “vejiga”, describió el funcionario.
Expresó que “cuando uno pone atención en un lugar, presiona a los delincuentes en un lugar y toma el control de un territorio, ellos lo que hacen es desplazarse hacia otros”.
El Plan Anillo de Contención, precisó Villeda, se basa en la elaboración de mapas de calor para identificar las áreas hacia donde se desplazó la violencia y concentrar allí los operativos policiales y militares.
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