En el Pabellón José Joaquín Puello, Loaiza encontró en el segundo movimiento de la competencia el impulso definitivo para escalar hasta lo más alto del podio, mientras el mexicano Josué Medina, campeón del arranque, debió conformarse con la plata al elevar 206 kilogramos.
El colombiano Marcos Bonilla repitió el bronce conseguido en el arranque y completó un podio que volvió a reunir a los tres protagonistas de la primera prueba, aunque esta vez intercambiando posiciones en la cima.
Medina había comenzado la jornada con una actuación impecable en el arranque, al acertar sus tres intentos con una progresión de 162, 167 y 172 kilogramos, rendimiento que le permitió tomar ventaja antes de que la barra cambiara de escenario y exigiera otra dosis de potencia.
El mexicano, además, llegaba con credenciales importantes después de conquistar tres medallas para su país en el Campeonato Centroamericano de Halterofilia de 2023, incluido el oro en arranque de los 109 kilogramos con 168 kilos, además de preseas en envión y total.
Loaiza, por su parte, había dejado claro desde el arranque que no estaba dispuesto a abandonar la pelea, pues sus 171 kilogramos le valieron la plata y recordaron su condición de campeón mundial junior, antes de convertir esa amenaza en oro con una levantada de 211.
Bonilla, campeón panamericano en Cali 2025 con 166 kilogramos en el arranque, volvió a sostenerse entre los mejores y añadió otro bronce a su cosecha dominicana, en una división donde cada kilo pareció pesar como una tonelada y cada intento dibujó una batalla distinta.
Loaiza cerró con una recompensa dorada una jornada que comenzó plateada, en una demostración de que en la halterofilia la historia no se escribe con un solo levantamiento, sino con la capacidad de volver a cargar la barra cuando todavía queda fuerza para cambiar el destino.
ga/blc






