Según la agencia Brasil, los datos aparecieron en el décimo Diagnóstico Nacional de las Unidades de Policía Civil Especializadas en la Atención a las Mujeres, divulgado por el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública.
El análisis recopiló información de 530 de las 585 estructuras de dicho tipo existentes en el gigante sudamericano, entre delegaciones dedicadas exclusivamente a las féminas y establecimientos que combinan ese servicio con otras funciones.
De manera general, fueron atendidas 329 mil 451 víctimas, lo que evidencia que una misma mujer puede acudir en más de una ocasión a los servicios policiales.
La región Sudeste concentró la mayor cantidad de perjudicadas, con 125 mil 769, equivalente al 47,8 por ciento del total registrado.
A continuación se ubicaron el Nordeste (53 mil 67), el Centro-Oeste (43 mil 662), el Sur (21 mil 87) y el Norte (19 mil 712), y por estados, São Paulo encabezó las cifras (84 mil 103).
Entre los hechos, la amenaza ocupó el primer lugar, con 148 mil 544 denuncias, seguida por lesiones corporales (99 mil 473) e injurias (88 mil 739).
Por otra parte, los casos de persecución aumentaron 44,3 por ciento con respecto al balance anterior, hasta 52 mil 855, mientras que la violencia psicológica creció 49,7 por ciento, con 23 mil 911.
La red especializada solicitó además 302 mil 626 medidas protectoras de urgencia el año pasado, y de ellas, 118 mil 672 fueron concedidas y 38 mil 214 terminaron siendo incumplidas por los agresores.
En las unidades especializadas, cuya primera se creó en 1985, trabajan unos seis mil 200 profesionales, incluidos delegados, agentes, escribanos, psicólogos y trabajadores sociales.
Sin embargo, apuntó la mencionada fuente periodística, el diagnóstico identifica importantes limitaciones en la estructura disponible.
Cerca del 80 por ciento de las unidades, precisó, todavía no funciona las 24 horas, el 57 señala insuficiencia de recursos para investigación, el 46 reporta falta de vehículos y el 40 carece de materiales para las labores policiales.
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