“Tenemos una agenda bilateral Brasil y Bolivia de atención a los problemas de delitos transfronterizos como contrabando, narcotráfico, trata y tráfico de personas. Es un problema que tenemos siempre presente en nuestras conversaciones”, afirmó el diplomático en declaraciones al canal estatal Bolivia TV.
Confirmó que una delegación brasileña llegará este jueves a la localidad fronteriza de Guayaramerín, donde se anunciará este proyecto que apunta a la coordinación de operativos de seguridad en zonas identificadas como rojas en el límite entre ambos países.
“Autoridades brasileñas van a estar presentes en la frontera entre Beni y el estado de Rondonia, de Brasil”, precisó Sobreira.
Del lado boliviano, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, sostuvo que ambas partes presentarán esta semana el plan Frontera Segura para coordinar y ejecutar operativos en las zonas rojas ubicadas en el límite de ambos países.
“El jueves de esta semana, el 13 de agosto, en Guayaramerín, vamos a lanzar el plan Frontera Segura, que en el caso de Brasil corresponde a los departamentos de Pando, Beni y Santa Cruz”, describió Oviedo entrevistado por la cadena Unitel.
Indicó que las dos naciones activarán operativos “de carácter permanente en varios puntos de la frontera para tratar de parar y desarticular esta ola de crímenes realmente preocupantes en Santa Cruz, pero también en Guayaramerín y Cobija”.
Asimismo, mencionó, habrá controles en zonas como San Matías, Puerto Suárez y otras localidades fronterizas catalogadas como zonas rojas.
Tras el asesinato por sicarios de nueve personas en solo cinco días en Santa Cruz, su gobernador, Juan Pablo Velazco, demandó que la militarización de la frontera se aplique específicamente en los sectores de Ascención de la Frontera y Las Petas.
La máxima autoridad ejecutiva departamental pidió que se emita un decreto supremo que defina el entorno legal de la actuación de las Fuerzas Armadas en esas zonas fronterizas.
Ese pronunciamiento fue emitido tras una reunión con asambleístas departamentales, principalmente de la provincia Ángel Sandoval, con el secretario departamental de Seguridad Ciudadana; representantes de la Policía Boliviana y del Ejército, con quienes se evaluaron las acciones necesarias para fortalecer la seguridad ciudadana.
Durante su intervención, Velasco expresó preocupación por el incremento de los hechos delictivos y afirmó que la situación genera incertidumbre entre la población y afecta la imagen del departamento. Criticó que no cesan los asesinatos, pese a la presencia de autoridades territoriales y nacionales en la zona.
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