Estas acciones, convocadas por la Central Única de los Trabajadores (CUT) y otras organizaciones sindicales y populares, coinciden con el regreso de diputados y senadores a sus actividades deliberativas después del receso parlamentario del Congreso Nacional.
Los organizadores prevén actos públicos, distribución de volantes, conversaciones con trabajadores en terminales de autobuses, trenes y metros, así como otras iniciativas para presionar al Senado a avanzar en la tramitación de la propuesta.
Actualmente, la jornada máxima constitucional es de 44 horas semanales y la llamada escala 6×1 establece seis días de trabajo por uno de descanso. Su eliminación constituye una de las principales reivindicaciones del movimiento sindical brasileño.
La Cámara de Diputados aprobó el 27 de mayo, en dos turnos y por amplia mayoría, la Propuesta de Enmienda Constitucional 221/2019, que establece una jornada máxima de 40 horas semanales, dos días de descanso y el mantenimiento de los salarios.
El texto fue enviado al Senado al día siguiente, pero permanece detenido en esta instancia, y crecen los llamados a que se someta a consideración en este reinicio de actividades del Congreso.
De acuerdo con la CUT, la movilización popular será determinante para lograr que los senadores sometan la propuesta a votación. Su secretario general, Renato Zulato, llamó a intensificar la presión sobre los parlamentarios y el diálogo con los trabajadores.
Entre las ciudades donde están previstas actividades este lunes figuran Brasilia, Curitiba, Teresina, Recife, Porto Alegre y São Paulo, además de municipios de la región metropolitana paulista y Campinas.
Para las organizaciones sindicales, reducir la jornada permitiría ampliar el tiempo destinado al descanso, la convivencia familiar, los estudios y el ocio, además de disminuir el impacto de las largas jornadas laborales y los desplazamientos diarios.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva volvió a defender ayer el fin de la escala 6×1, en un mensaje publicado con motivo del Día de los Padres en el país.
Lula vinculó la reducción de la jornada con la posibilidad de que los trabajadores dispongan de más oportunidades para convivir con sus hijos y sus familias.
“El mayor regalo que un padre puede recibir es tener más tiempo con sus hijos”, apuntó el mandatario, quien añadió que trabajar es importante, pero también lo es “tener tiempo para vivir y estar con quienes amamos”.
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