«Un ataque combinado que las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron anoche con armas de precisión basadas en tierra impactó empresas de la industria militar y centros de transporte y logística en las ciudades de Kiev y Zaporozhie», anunció el ente castrense este martes en su página oficial de Telegram.
La cartera militar comunicó igualmente que derribó 396 drones ucranianos de ala fija en varias regiones de la parte europea de Rusia en la última jornada.
Las interceptaciones se realizaron en las regiones de Bélgorod, Briansk, Kaluga, Kursk, Lípetsk, Moscú, Nizhni Nóvgorod, Oremburgo, Oriol, Riazán, Rostov, Tambov, Tula, Vladímir, Vorónezh, así como en la república de Crimea, precisó el ente militar.
Más temprano, el gobernador de Vorónezh, Alexandr Gúsev, informó de al menos un muerto y dos heridos por la caída de fragmentos de drones, así como de incendios en dos centros logísticos.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobiánin, publicó en redes sociales que al menos 237 drones estaban avanzando hacia la capital, 13 fueron derribados cerca de Moscú y el resto, a gran distancia.
Por su parte, la agencia nacional del transporte aéreo, Rosaviatsia, informó de restricciones provisionales de vuelos en los aeropuertos de Kaluga, Yaroslavl, Nizhni Nóvgorod, Sarátov, Samara, Oremburgo, Orsk, Ufá, así como en tres de los cuatro aeropuertos de Moscú (Domodédovo, Vnúkovo y Zhukovski), por motivos de seguridad.
Rusia desarrolla desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según el presidente, Vladimir Putin, son proteger a la población de Donbás de «un genocidio del régimen de Kiev» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte hacia el este.
Las tropas ucranianas son apoyadas militarmente por esa alianza bélica de 32 países, encabezada por Estados Unidos e integrada por el Reino Unido y la mayoría de las naciones de la Unión Europea.
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