El fallo fue emitido durante la novena sesión del proceso judicial, iniciado el 26 de abril, y alcanzó además al exjefe de Seguridad Política en la provincia sureña siria de Deraa Atef Najib, así como a Fahd Jassim al-Freij, Muhammad Ayman Ayoush, Louay Ali al-Ali, Qusay Ibrahim Mahyoub, Wafiq Saleh Nasser y Talal Fares al-Aisami, todos ex alto mandos militares y de inteligencia.
La audiencia estuvo presidida por el juez Fakhr al-Din al-Aryan, con la presencia del fiscal general de la República, Hassan al-Turba, el presidente de la Comisión Nacional de Justicia Transicional, Abdul Basit Abdul Latif, representantes de organizaciones jurídicas y humanitarias internacionales y familiares de las víctimas.
Al-Aryan explicó que las investigaciones y testimonios presentados durante el proceso demostraron la participación de Najib en el interrogatorio de detenidos tras el inicio de las protestas en la provincia meridional de Daraa.
Según el magistrado, el departamento de Seguridad Política de esa provincia, entonces dirigida por Najib, participó junto con otros organismos de seguridad en el asalto a la mezquita Omari.
El tribunal consideró además que Najib encabezó una campaña de seguridad contra civiles durante las primeras etapas de los acontecimientos en Daraa y calificó los actos que se le atribuyen como crímenes de lesa humanidad.
Najib fue declarado culpable de asesinato, tortura e incitación al asesinato y recibió la pena máxima prevista. El juez indicó que el fallo puede ser apelado, mientras el acusado negó los cargos durante el juicio.
En el caso de Bashar al-Assad, el tribunal lo declaró culpable de asesinato premeditado de varias personas, entre ellas menores, así como de tortura, detención arbitraria y crímenes de lesa humanidad.
El juez sostuvo que su responsabilidad derivó de su condición de máxima autoridad en la toma de decisiones y de su papel en las acciones examinadas durante el juicio.
Los restantes acusados prófugos fueron declarados culpables de asesinato premeditado y tortura con resultado de muerte, por lo cual recibieron igualmente condenas a muerte.
Durante la sesión anterior, celebrada el 4 de agosto, la fiscalía había solicitado las penas máximas al considerar que las pruebas y testimonios reunidos establecían responsabilidades en los hechos investigados.
El proceso está relacionado con hechos ocurridos en Daraa desde 2011, entre ellos la detención de menores, campañas de arrestos, la represión de manifestaciones y acontecimientos vinculados con la mezquita Omari y varios centros de detención.
Atef Najib había sido arrestado el 31 de enero de 2025 durante una operación de seguridad anunciada por la Dirección de Seguridad Interna en la provincia costera de Latakia, antes de ser llevado ante el Cuarto Tribunal Penal de Damasco.
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