La decisión fue anunciada durante una reunión en esta capital con Khalid al-Obeidi, presidente del Comité de Seguridad y Defensa del Consejo de Representantes, según un comunicado de la oficina del jefe de Gobierno citado por la Agencia de Noticias Iraquí.
Al-Zaidi sostuvo que la proliferación de armas fuera de las instituciones oficiales representa una de las amenazas más graves para el Estado, pues debilita el cumplimiento de la ley y la autoridad de los organismos de seguridad.
El mandatario pidió que el proyecto sea elaborado de acuerdo con los marcos constitucionales y subrayó la necesidad de fortalecer la posición de las instituciones estatales como garantía para la estabilidad política, económica y de seguridad.
El problema de las armas fuera del control gubernamental constituye desde hace años uno de los principales desafíos de Irak, debido a la presencia de numerosas facciones armadas, algunas integradas en las Fuerzas de Movilización Popular y otras con estructuras independientes.
El pasado 3 de junio, el portavoz del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Sabah al-Numan, anunció la creación de un comité encargado de avanzar en el monopolio estatal de las armas.
Por su parte, el portavoz gubernamental Haider al-Aboudi aseguró esta semana que continúan las conversaciones para superar los obstáculos relacionados con ese proceso y afirmó que el Estado mantendrá su objetivo de ejercer el monopolio del uso de la fuerza.
Durante la reunión con Al-Obeidi también fueron examinadas la situación de seguridad interna, la protección de las fronteras y del espacio aéreo, así como las acciones de las distintas fuerzas para hacer frente a posibles amenazas.
Al-Zaidi insistió además en la importancia de una mayor coordinación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo para aprobar las leyes necesarias y respaldar los programas gubernamentales dirigidos a consolidar la estabilidad del país.
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