Ariel Ramírez, presidente de esa organización, informó a Prensa Latina que la ayuda está dirigida fundamentalmente al Hospital Clínico Quirúrgico Docente Celia Sánchez Manduley y también al pediátrico Hermanos Cordové.
“Estamos muy emocionados, ya que muchos de nosotros estudiamos allá”, dijo el médico.
En ese municipio, ubicado a unos 750 kilómetros al este de La Habana, completaron sus estudios de medicina cerca de 250 jóvenes chilenos, los cuales ejercen mayoritariamente en la salud pública y hoy dan una mano solidaria al pueblo que los recibió sin pedirles nada a cambio.
La ayuda es ahora más necesaria que nunca en el actual contexto de profundización del bloqueo que el gobierno de Estados Unidos ejerce sobre la isla y que ha impactado todos los sectores del país, entre ellos la salud, señaló la agrupación.
Durante todo el año egresados de la ELAM se sumaron a la campaña “Cuba no está sola”, con diversas actividades dirigidas a recolectar fondos para la adquisición de medicamentos, insumos, equipos y paneles solares destinados a hospitales en Cuba.
Parte de esa ayuda fue enviada a través de la brigada de más de 150 chilenos que viajó a Cuba a las actividades por el centenario del natalicio del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro.
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