Al concluir una visita de una semana a Siria, Salih consideró que el país atraviesa un punto de inflexión histórico y llamó a la comunidad internacional a incrementar el respaldo a los esfuerzos de recuperación y estabilización.
El funcionario señaló que el retorno incluye a refugiados procedentes del extranjero y a desplazados que vivían en otras regiones del territorio nacional, y advirtió que un proceso de reintegración de tal magnitud no puede ser afrontado únicamente por Siria.
En ese sentido, instó a gobiernos, organismos de desarrollo e instituciones financieras a transformar el actual impulso de los retornos en apoyo concreto para la recuperación económica, la generación de medios de subsistencia y la rehabilitación de infraestructuras y servicios básicos.
Salih subrayó la necesidad de mantener la asistencia humanitaria para las comunidades más vulnerables mientras avanza la transición desde años de desplazamiento hacia una etapa de recuperación y estabilidad.
Durante su estancia recorrió Damasco, Idlib y Alepo, donde se reunió con autoridades, familias desplazadas, retornados y representantes de comunidades locales para conocer las condiciones existentes y los principales desafíos pendientes.
En la capital sostuvo además encuentros con el presidente Ahmed al-Sharaa, el ministro de Asuntos Exteriores, Asaad Hassan al-Shaibani, y otros funcionarios gubernamentales.
El Gobierno sirio puso en marcha el pasado 9 de mayo el plan Siria sin campamentos, orientado a poner fin al desplazamiento interno, desmantelar los campamentos y alcanzar soluciones sostenibles para las familias afectadas antes de 2027.
Datos disponibles indican que alrededor de un millón de desplazados permanecen todavía en unos mil 150 campamentos del norte de Siria, principalmente en las zonas rurales de Idlib y Alepo.
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