El contingente incluye 30 integrantes del Grupo de Búsqueda y Rescate (USAR) en estructuras colapsadas del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil y cinco especialistas en infraestructura, quienes viajarán con equipos para intervenir en las zonas que determinen las autoridades colombianas.
El ministro de Infraestructura y presidente del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional de Ecuador, Roberto Luque, explicó que los ingenieros apoyarán la evaluación de daños y la determinación de las condiciones de seguridad de las edificaciones.
“Se tiene que desplegar equipos técnicos de ingenieros de todas las especialidades para poder determinar zonas seguras y evaluación de daños sobre cierta infraestructura”, señaló.
Los especialistas partirán desde los aeropuertos de Quito y Guayaquil y podrán desplazarse a Cali u otras localidades donde las autoridades colombianas requieran su asistencia.
Asimismo, Luque indicó que Ecuador mantiene contactos con integrantes de la comunidad internacional para coordinar el eventual despliegue de otros equipos en territorio colombiano.
La próxima semana está previsto el envío de insumos que actualmente se recopilan en centros de acopio habilitados en Quito y Guayaquil para apoyar a las familias afectadas por el terremoto.
El ministro expresó la solidaridad de Ecuador con Colombia y Venezuela por las pérdidas humanas y materiales ocasionadas por los recientes movimientos telúricos, pero descartó que los sismos registrados en ambos países estén relacionados con un eventual terremoto en Ecuador.
“Quiero transmitir tranquilidad a la ciudadanía. La secuencia de sismos registrados primero en Venezuela y posteriormente en Colombia no significa que, como consecuencia de estos eventos, se prevea un terremoto en Ecuador”, afirmó.
No obstante, recordó que Ecuador se encuentra en una zona de elevado riesgo sísmico y consideró necesario fortalecer la preparación y prevención ante posibles emergencias.
Luque advirtió sobre la vulnerabilidad de determinadas construcciones del país, particularmente en Guayaquil y en zonas de la sierra.
El funcionario sostuvo que el país necesita ampliar la información disponible sobre los tipos de suelo, las zonas de riesgo y el estado de las estructuras en distintos cantones para mejorar las políticas públicas de prevención.
El terremoto de magnitud 7,4 registrado el lunes 10 de agosto en Colombia ha dejado 281 fallecidos, tres mil 971 heridos, 379 desaparecidos y 45 mil familias afectadas, según datos divulgados por el Gobierno.
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