El jefe de Estado de la nación neogranadina informó a través de su cuenta de la red social X que habló telefónicamente con su par por 10 minutos y le agradeció el apoyo con el envío de equipos de rescate y toda la ayuda económica prometida, que asciende a 26,5 millones de dólares.
Reveló además en su mensaje que el gobernante estadounidense manifestó sus condolencias por las víctimas del terremoto de 7,4 grados ocurrido el pasado lunes y su solidaridad con las familias colombianas afectadas.
“También le pedí que considerara la suspensión temporal de los altos aranceles que afectan a los productos colombianos, con el fin de aliviar a nuestros empresarios, que están enfrentando momentos muy difíciles por los efectos del terremoto”, refirió.
El pronunciamiento omite si el mandatario estadounidense accederá a la solicitud.
De la Espriella calificó la conversación como muy “amigable y cordial” y a Trump de “supremamente cálido”.
Afirmó, por otra parte, que “la alianza entre Colombia y Estados Unidos es un imperativo para la reconstrucción” de su país.
Hoy más temprano, el jefe de Estado del país sudamericano también divulgó que conversó con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
“Le agradecí profundamente por toda la ayuda humanitaria y por los rescatistas que Israel ha enviado a Colombia en estos momentos tan difíciles”, manifestó, en medio de fuertes cuestionamientos de la ciudadanía acerca del aporte que la brigada podría hacer debido a que su arribo ocurrió más de 96 horas después del sismo.
De acuerdo con el sitio web Periodistas Unidos, el equipo israelí tiene prebendas en comparación con otros destacamentos.
“Los rescatistas se retiraron en camionetas de lujo, custodiados por la alcaldía de Cali. Mientras los topos mexicanos se mueven con sus propios recursos y la ayuda de la ciudadanía caleña”, denunció la plataforma informativa.
El gobierno de De la Espriella ha recibido críticas por su gestión del desastre.
Al priorizar la ayuda ofrecida por Israel, Estados Unidos, Ecuador y Perú, algunos analistas advierten sobre el sesgo ideológico aplicado a la aceptación de las ayudas en detrimento de una respuesta más efectiva para los damnificados.
“No recibir ayudas por ideologías no tiene presentación y denota un gobierno indolente en el que prevalece lo político por encima de lo humano”, resumió el senador Ariel Ávila.
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