Según el presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), Samuel Vernaza, el deterioro de la situación podría traducirse en menor disponibilidad de agua y alimento para el ganado, así como en una prolongada sequía.
Además, explicó que según la información recibida del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá y de las mesas agroclimáticas, este año se prevé un fenómeno de fuerte intensidad.
Entre las principales acciones de Anagan figura la elaboración de una base de datos para conocer las reservas de forraje y otros insumos destinados a la alimentación del ganado, entre ellos melaza y subproductos de las cosechas de arroz y maíz.
Vernaza señaló que una de las prioridades es proteger a las hembras reproductoras, consideradas esenciales para garantizar la continuidad y recuperación del hato ganadero.
El agua constituye otro de los principales desafíos. El ministro de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Roberto Linares, indicó que el Gobierno prepara proyectos para aumentar la disponibilidad del recurso, especialmente en regiones como Azuero, donde la escasez de agua constituye un problema recurrente.
Entre las medidas previstas figuran la construcción de reservorios, perforación de pozos y sistemas de almacenamiento, incluidos depósitos con geomembranas.
La intención es que los productores dispongan de agua durante los periodos secos y que, mediante acuerdos, el recurso pueda beneficiar también a fincas cercanas.
Pese a las preocupaciones, Vernaza aseguró que hasta el momento la producción ganadera se mantiene estable y que los precios de la carne no han registrado sobresaltos desde el productor.
No obstante, advirtió que una disminución significativa del hato podría tener consecuencias posteriores sobre el suministro de animales a las plantas de procesamiento y, en general, sobre toda la cadena cárnica.
Linares consideró, por su parte, que las condiciones climáticas deben impulsar la modernización del sector mediante sistemas más tecnificados y eficientes, capaces de aprovechar mejor los recursos y disminuir la vulnerabilidad ante fenómenos extremos.
El titular del MIDA indicó, además, que el Gobierno mantiene bajo vigilancia otros sectores agropecuarios. Hasta ahora no se registra una situación de escasez de arroz, aunque algunos productores redujeron las áreas sembradas como medida preventiva.
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