De este modo, dijo la presidenta de la organización, Sonia Santiago Hernández, reafirman “nuestro compromiso con la paz, los derechos humanos y el derecho de los pueblos a vivir con dignidad, libertad y autodeterminación”.
“Llegar al piquete 150 representa la constancia de quienes, semana tras semana, hemos levantado nuestra voz frente a la representación consular de Israel en Puerto Rico”, afirmó durante la protesta en el sector bancario en la localidad de Hato Rey, en San Juan.
Durante este tiempo, anotó, “hemos denunciado la devastación y el sufrimiento de la población civil palestina, particularmente en Gaza, y hemos reclamado el fin de las acciones militares que han provocado desplazamiento, destrucción y una grave crisis humanitaria”.
Madres contra la Guerra expresó igualmente su rechazo a la existencia en Puerto Rico de un consulado que represente al estado de Israel y sus políticas hacia el pueblo palestino.
“Entendemos que Puerto Rico no debe servir como espacio para legitimar políticas gubernamentales que nuestra organización considera contrarias a los derechos humanos y al derecho internacional”, recalcó Santiago Hernández.
La también profesora universitaria manifestó que “nuestra protesta está dirigida contra las políticas y actuaciones del Estado y del gobierno de Israel y no contra personas por su religión, origen étnico o identidad judía. Ser antisionista no es ser racista. Nuestra solidaridad es con los pueblos que sufren las consecuencias de la guerra y la ocupación”.
Santiago Hernández explicó que “como organización nacida de la experiencia de madres y familiares afectados por la guerra, sabemos que detrás de cada conflicto existen familias que pierden hogares, seguridad y seres queridos”.
“Desde nuestra fundación hemos sostenido un principio que continúa orientando nuestro trabajo: La maternidad es vida y la guerra es muerte”, anotó.
Aclaró que este piquete 150 contra el genocidio de Israel al pueblo palestino “también constituye un reconocimiento a todas las personas y organizaciones que nos han acompañado y que se han negado a guardar silencio ante el sufrimiento del pueblo palestino”.
“Cada pancarta, cada consigna y cada presencia solidaria ha contribuido a mantener viva esta denuncia desde Puerto Rico”, advirtió.
Madres contra la Guerra anticipó que continuará reclamando un alto al fuego permanente, protección efectiva para la población civil, acceso suficiente y continuo a la ayuda humanitaria, respeto al derecho internacional y una solución política que garantice al pueblo palestino sus derechos, libertad y autodeterminación.
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