El ministro de Asuntos Exteriores, Asaad al-Shaibani, informó durante una rueda de prensa conjunta con el director general del OIEA, Rafael Grossi, que Damasco comunicó voluntariamente al organismo la existencia de esos materiales.
«El 17 de julio enviamos una carta oficial al Organismo en la que declaramos voluntariamente la presencia de materiales nucleares en un sitio no declarado, legado del gobierno anterior de Bashar Al-Assad», señaló.
El jefe de la diplomacia siria explicó que las autoridades invitaron al OIEA a inspeccionar el lugar y facilitaron las condiciones necesarias para el acceso y la protección de su equipo técnico.
Al-Shaibani precisó que Grossi y los expertos del organismo concluyeron este martes una visita al sitio y recogieron las muestras necesarias para su análisis.
Asimismo, afirmó que Siria mantendrá bajo su custodia los materiales y trabajará para garantizar su procesamiento y almacenamiento seguro, en coordinación con el OIEA.
El canciller reafirmó además el derecho legal y soberano del país al uso civil y pacífico de la energía nuclear, de conformidad con sus intereses nacionales y compromisos internacionales.
Por su parte, Grossi declaró que durante la inspección fueron localizadas varias toneladas de material nuclear y destacó la importancia de mantenerlas bajo control y supervisión para evitar cualquier posible uso indebido.
Informaciones difundidas previamente por medios estadounidenses señalaron que parte de esos materiales podría estar vinculada a instalaciones relacionadas con el antiguo programa nuclear sirio.
Fuentes citadas por esos reportes indicaron que entre ellos figuraría concentrado de uranio y otros restos procedentes de instalaciones vinculadas al proyecto de Al-Kibar.
Las autoridades sirias reiteraron que el proceso se desarrolla dentro de un marco de cooperación con el organismo internacional y bajo plena soberanía nacional.
ft/fm













