La adhesión fue anunciada por la minera Samarco y deja fuera del pacto solamente a cuatro de los 49 municipios considerados elegibles: Resplendor y Ouro Preto, en Minas Gerais, y Colatina y Governador Valadares, en Espírito Santo.
Entre las nuevas incorporaciones figuran 15 municipios de Minas Gerais: Aimorés, Alpercata, Belo Oriente, Bom Jesus do Galho, Conselheiro Pena, Coronel Fabriciano, Galileia, Ipaba, Itueta, Mariana, Naque, Periquito, São Domingos do Prata, São José do Goiabal y Tumiritinga.
De Espírito Santo se sumaron Aracruz, Baixo Guandu, Marilândia y Sooretama, precisó agencia Brasil.
Puntualizó que el proceso de adhesión se desarrolla a través de una mediación conducida por el Tribunal Regional Federal de la Sexta Región, después de que los territorios solicitaran nuevas condiciones para u incorporación.
Las alcaldías que ingresaron en esta nueva etapa tendrán acceso a unos dos mil 600 millones de reales (unos 510 millones e dólares) destinados a políticas públicas de reparación y compensación.
Tal monto equivale a las tres primeras cuotas recibidas por los municipios que ya habían adherido al acuerdo.
El Nuevo Acuerdo del Río Doce fue homologado por el Supremo Tribunal Federal en noviembre de 2024 y constituye una reformulación de la política de reparación creada después del desastre.
Como principales cambios figuran la extinción de la Fundación Renova, entidad creada para ejecutar las medidas de reparación, y el establecimiento de transferencias directas de recursos a las administraciones municipales.
La ruptura de la represa Fundão, propiedad de Samarco, ocurrió el 5 de noviembre de 2015 en la zona rural de Mariana, Minas Gerais, y cerca de 39 millones de metros cúbicos de residuos recorrieron 663 kilómetros por la cuenca del río Doce hasta alcanzar el océano Atlántico.
Dicha tragedia provocó 19 muertes, destruyó los distritos mineros de Bento Rodrigues y Paracatu, y ocasionó graves impactos ambientales y sociales en comunidades.
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