Según el presidente de la sociedad civil local, Samuel Kaheni, los ataques contra civiles se intensificaron significativamente desde junio de 2024 hasta hoy, los cuales no sólo dejan muertos y heridos, sino también secuestros, incendios de viviendas, saqueos y destruyen infraestructuras esenciales.
Kaheni apuntó que el grupo armado ha dejado una huella de terror en el sector, en particular en la zona de Manguredjipa, reportó Radio Okapi.
Añadió que, pese a las cifras alarmantes, las operaciones conjuntas llevadas a cabo por las Fuerzas Armadas de la RDC y el ejército ugandés, con la participación de combatientes locales Wazalendo, han permitido una frágil tregua.
No obstante, sostuvo, la situación y los avances de las ADF en otros territorios indican la necesidad de la colaboración de la comunidad con las fuerzas de defensa y seguridad, compartiendo información preventiva.
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