Según informó el director de las excavaciones, el profesor arqueólogo búlgaro y Nikolay Ovcharov la pieza data del siglo XIII y es apenas la quinta de su tipo conocida en el mundo, perteneciente a quien considera “quizás la mujer más influyente de la historia bizantina”» .
Los otros ejemplares se encuentran en museos como Dumbarton Oaks (Washington) y el Hermitage (San Petersburgo), así como en colecciones privadas .
Era hija de emperador, nieta de emperador, esposa de emperador y madre de emperador. Es decir, desde todos los ángulos, difícilmente haya otra más importante en la historia bizantina, comentó Ovcharov, citado por la Agencia Telegráfica Búlgara.
El sello, que muestra a la emperatriz con corona y vestiduras imperiales por un lado, y a Cristo Redentor por el otro, corresponde al periodo en que el zar Iván Asen II logró la victoria en la batalla de Klokotnitsa, y la emperatriz reinaba junto a su esposo Juan III Ducas Vatatzés en el Imperio de Nicea .
El investigador planteó que seguramente hubo una correspondencia muy seria, porque estos sellos se usaban para cerrar las cartas.
La intensa comunicación entre ambas potencias se produjo entre 1233 y 1235, años en que se negoció el reconocimiento del Patriarcado Búlgaro y se acordó el matrimonio de la hija del zar búlgaro con el heredero al trono bizantino, hijo de Irene.
El descubrimiento es el cuarto sello imperial hallado en Perperikón, después de los de los emperadores Anastasio I, Constantino IX Monómaco y Andrónico II Paleólogo, sin contar el sello de oro del zar Iván Alejandro, que fue robado posteriormente.
Las excavaciones en este yacimiento, considerado uno de los mayores conjuntos megalíticos de los Balcanes, continúan revelando claves sobre el pasado común de ambas civilizaciones .
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