Según el medio, la artillería israelí atacó áreas del distrito de Marjeyoun, incluida la localidad de Houla, así como la zona situada entre Tallousa y Markaba y los valles de Qabrikha y Touline.
Los bombardeos alcanzaron también los valles de Salouqi y Hujeir, que se extienden por sectores de los distritos de Marjeyoun, Bint Jbeil y Nabatieh.
En el distrito de Tiro, fuerzas israelíes efectuaron durante la noche y la madrugada operaciones de demolición en Majdal Zoun y Mansouri, acompañadas por fuego de artillería contra ambas localidades.
En Nabatieh, aviones israelíes lanzaron una serie de ataques contra la colina Ali Taher y la zona de Dabsha, en las afueras septentrionales de Nabatieh al-Fawqa.
Los bombardeos aéreos alcanzaron además el área de Doha Kfar Remman, mientras el fuego de artillería continuó de forma intermitente hasta el amanecer.
La Agencia Nacional de Noticias no informó de víctimas como consecuencia de estos ataques.
La nueva escalada ocurre después de que el exministro israelí de Defensa Moshe Yaalon acusara al primer ministro Benjamin Netanyahu de mantener abiertos los frentes de guerra e intentar abrir otros nuevos para evitar una investigación oficial sobre su gestión.
Pese al acuerdo marco alcanzado entre Beirut y Tel Aviv el 26 de junio con mediación estadounidense, continúan los ataques israelíes contra territorio libanés.
Según cifras libanesas, la ofensiva iniciada el 2 de marzo dejó hasta el momento más de cuatro mil muertos y al menos 12 mil heridos.
El acuerdo contempla una retirada gradual israelí de los territorios ocupados y el despliegue del ejército libanés, junto con disposiciones sobre el desarme de grupos armados, en referencia a Hezbolá.
Israel mantiene además presencia militar en varias zonas del sur libanés, mientras Beirut exige su retirada completa.
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