La acción fue ejecutada por unidades de la Primera Brigada Oriental del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) en el área de Caña Blanca, distrito de Cémaco, como parte del Plan Firmeza y de la operación Escudo de Acero, según informó la institución.
Durante el procedimiento fueron incautados marihuana, varios gramos de un mineral que se presume es oro y una pesa digital, indicios que quedaron a disposición de las autoridades competentes junto a los detenidos para las investigaciones correspondientes.
El nuevo operativo ocurre pocos días después de que Senafront informara del arresto el pasado 19 de agosto, de otros 21 ciudadanos colombianos en la cabecera del río Pito, también en Darién y asociados a la minería ilegal.
En aquella intervención fueron localizados campamentos improvisados, dragas, motobombas y otros equipos utilizados para la extracción de oro, en una operación desarrollada igualmente bajo el despliegue de Escudo de Acero.
Las autoridades panameñas han advertido que la minería ilegal constituye no solo una amenaza para los recursos naturales, sino también una fuente de financiamiento para estructuras del crimen organizado que operan en la región fronteriza con Colombia.
En enero de 2025, el Ministerio de Ambiente, Senafront y el Ministerio Público desmantelaron varios campamentos dedicados a la extracción clandestina de minerales en el río Mangle, dentro del Parque Nacional Darién.
En ese operativo fueron detenidas 10 personas, entre ellas tres colombianos, y las autoridades documentaron deforestación, erosión y contaminación de agua y suelo asociadas a estas actividades.
Más recientemente, en julio de este año, autoridades ambientales y policiales aprehendieron a seis personas en Panamá Norte, tras sorprenderlas realizando extracción ilegal de oro en el cauce de la quebrada Río María Prieto, donde se constató la degradación del suelo y la alteración del cauce.
La dimensión financiera del fenómeno ha comenzado igualmente a ocupar un espacio central en la estrategia regional. Panamá, que ejerce la Presidencia Pro Témpore del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica, impulsó en julio una discusión regional sobre delitos ambientales, con énfasis en la minería y tala ilegales como fuentes de importantes flujos financieros ilícitos para organizaciones criminales.
Con las nuevas aprehensiones, el Darién vuelve a quedar en el centro de las acciones de seguridad panameñas destinadas a frenar la explotación clandestina de recursos minerales y las estructuras transnacionales que, según las autoridades, se benefician de esas actividades.
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