Grayson, de 32 años, fue declarado culpable el pasado mes de octubre y condenado por asesinato en segundo grado. Llevaba unos seis meses en una prisión estatal y padecía cáncer de colon en etapa 4, enfermedad por la cual estaba recibiendo tratamiento.
En julio, la Junta de Revisión de Prisioneros de Illinois rechazó unánimente su solicitud de libertad por motivos de salud.
El trágico incidente, que causó indignación en la opinión pública de Estados Unidos, ocurrió cuando Massey llamó el 6 de julio de 2024 a los servicios de emergencia para pedir ayuda por la presencia de un supuesto intruso en su casa.
Grayson y otro agente, Dawson Farley, se presentaron en el domicilio para revisar el exterior del inmueble antes de hablar con Massey.
Ya dentro de la vivienda, Grayson le pidió a Massey que se alejara de una olla con agua hirviendo que estaba en la cocina. Hubo una discusión que derivó en el desenlace fatal. El oficial disparó tres veces, uno de los proyectiles le impactó en el rostro a la mujer.
El juez David Cadagin le impuso en enero la pena máxima prevista para ese delito, que fueron los 20 años de prisión, y durante la vista cuestionó el comportamiento de Grayson, del que dijo mostró un “arrebato de ira” cuando se encontró con Massey.
El excompañero de Grayson testificó durante el juicio que aquel día que no sintió miedo de Massey, pero sí que le temía a él.
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