La operación estuvo a cargo de la Policía Nacional, a través de la Dirección Central de Investigación (Dicrim), y permitió identificar a los miembros de la organización mediante el seguimiento de teléfonos celulares, vehículos, placas alteradas, desplazamientos y otras acciones.
Varios de los integrantes se encuentran detenidos y sometidos a la justicia, mientras otros permanecen prófugos, según informó el director del Dicrim, Pedro Ignacio Matos Pérez.
El funcionario explicó que las autoridades aplican un nuevo enfoque para enfrentar las redes delictivas, mediante el cual buscan desarticular las estructuras del crimen organizado desde sus niveles superiores hasta los inferiores.
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, señaló que la persecución de estas bandas constituye una de las prioridades de la Fuerza de Tarea Conjunta, dentro de una estrategia que combina análisis de información, prevención y operaciones policiales.
En materia preventiva, Raful informó que los cuatro territorios donde se aplica el nuevo modelo de patrullaje registran una reducción aproximada del 36 por ciento en los robos.
Anunció que el modelo será extendido a otros 20 territorios antes de diciembre, con la incorporación de agentes, vehículos, motocicletas y cámaras corporales para reforzar las labores de vigilancia.
La funcionaria adelantó además que dos mil policías serán graduados en noviembre, quienes recibirán preparación adicional para el manejo de la fuerza durante las labores de prevención y control.
La estrategia mantiene al Ministerio del Interior y Policía como responsable de las políticas de seguridad ciudadana, mientras la Policía Nacional y otras instituciones operativas desarrollan las acciones de prevención, inteligencia y persecución.
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