Lisnard, alcalde de Cannes y quien en su momento fue miembro del centroderechista partido Los Republicanos (LR), llamó a sus rivales de la derecha a pasar por lo que consideró como un proceso democrático en un artículo publicado en el diario Le Monde.
Para el máximo dirigente de Nueva Energía, ningún candidato natural se impone en la derecha y el centro y tampoco cuenta con una legitimidad presidencial incontestable, algo que él considera como un hecho político que se debe afrontar.
Antes de la “semifinal” que representa la primera vuelta de las elecciones presidenciales, resulta inevitable organizar unos “cuartos de final” en forma de unas grandes primarias abiertas, aconsejó.
Las primarias permitirían conocer el carácter de cada candidato y obligarían a cada uno de ellos a presentar ante los franceses sus ideas, propuestas y reformas, estimó el alcalde de Cannes, cuando la centroderecha cuenta ahora con al menos tres aspirantes.
En esa justa se sustituirían las maniobras entre bastidores por la confrontación de programas y, además, ese proceso podría evitar lo que podría ser una fragmentación suicida, admitió.
“Quienes reclaman esta competición confían en la fuerza de su proyecto. Quienes quieren evitarla deben explicar qué es lo que temen”, opinó el político centroderechista.
Por el momento, los sondeos sobre intenciones de votación sitúan a la dirigente de la ultraderechista francesa Alianza Nacional, Marine Le Pen, con 35 por ciento, seguida por el líder de la Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, con 14,5 puntos.
El exprimer ministro de centroderecha Édouard Philipppe, ocupa la tercera posición, con 14 por ciento, y más abajo se sitúa el socialdemócrata Raphaël Glucksmann, con 8,5, empatado con el centroderechista ex ministro del Interior Bruno Retailleau.
Además, el exjefe de Gobierno Gabriel Attal llega a apenas 7,5 por ciento.
La primera vuelta de las presidenciales están programadas para el 18 de abril y la segunda para el 2 de mayo.
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