En alrededor de dos horas de duración, la película ofrece un viaje hacia un mundo devastado por una gripe mortal que ha exterminado a casi toda la humanidad.
Hig (Jacob Elordi), un piloto civil, sobrevive en una base aérea abandonada junto a su perro y un exmarine llamado Bangley (Josh Brolin).
Su existencia aislada se ve alterada por una misteriosa transmisión de radio que despierta en él la esperanza de un futuro mejor, impulsándole a adentrarse en lo desconocido.
La cinta, basada en la novela homónima escrita por Peter Heller, ha recibido críticas favorables y otras que ponen en riesgo el éxito en taquilla, aun cuando es fruto de la maestría de quien la industria considera un titán del cine.
La novela original es «inquietante y hermosa», según reflejan medios de prensa, y su adaptación cuenta con todos los ingredientes para triunfar: un director legendario, un reparto excepcional y un material de partida aclamado.
Sin embargo, las primeras reacciones sugieren que la ejecución podría no estar a la altura de las expectativas.
A sus 88 años, Ridley Scott, dueño de una filmografía que incluye las obras maestras Alien, Blade Runner, Gladiator y The Martian, compartió en una entrevista su visión sobre el material original, situándolo en una línea similar a piezas como The Martian.
“No me metería en esto si no fuera genial. Así que sí, es genial”, confesó.
La capacidad de Scott para identificar «el corazón emocional de una historia y llevarlo a la pantalla» sigue siendo uno de sus mayores activos, y el énfasis del tráiler en las relaciones humanas por encima del mero espectáculo postapocalíptico invita al optimismo.
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