En el encuentro, que se realizará de manera sistemática, el jefe de Estado aseguró que las transformaciones que se implementan tienen como objetivo hacer crecer el país y que haya una relación adecuada entre las aspiraciones de los empresarios y las de la nación, conjugando una matriz donde todo el mundo se beneficie.
Díaz-Canel abogó por aumentar en el país la producción de alimentos, bienes y servicios; por reducir los costos improductivos y la dependencia de las importaciones de productos acabados; e incorporar tecnología, conocimiento e innovación.
El mandatario consideró que no tiene sentido que en el modelo económico y social de la isla tenga en cuenta a todos los actores económicos si estos no están en función de las estrategias de desarrollo territorial y local, y del Plan Nacional de Desarrollo.
Asimismo, fue crítico en temas como las ganancias ilegítimas. En su opinión, la ganancia tiene que estar vinculada al esfuerzo, a los resultados, a la productividad, a la eficiencia, a la innovación, al riesgo que se asume, y no a la especulación ni al abuso con los precios.
Instó al sector privado a no convertiste en espacio de ilegalidades, de evasión fiscal, de especulación, de corrupción, de acaparamiento, de fijación de precios desconectados de las realidades.
Rechazó de manera particular la no aceptación de pagos por transferencia, una práctica nociva que va contra la población, y sobre la cual se seguirá una ofensiva hasta su total solución.
Abogó por medir la efectividad de un proyecto económico, más que por lo que ingresa a una cuenta bancaria, por lo que aporta a la mesa de una familia, al empleo de un joven, a lograr que un muchacho con potencial encuentre un espacio para desarrollarse, a lo que pueda hacer en el mejoramiento de una comunidad.
Aseguró que Cuba saldrá adelante con la implementación de las transformaciones económicas y sociales, dándole participación a todos, siempre desde una orientación hacia el bienestar del pueblo y el desarrollo del país.
Durante el diálogo, varios de los empresarios expusieron sus experiencias de trabajo; y hablaron de prejuicios y trabas que persisten en niveles intermedios de dirección, motivadas a veces por el desconocimiento de las 176 transformaciones económicas y sociales recién aprobadas.
Igualmente presentaron nuevos proyectos de negocios, informaron sobre programas sociales que desarrollan en sus comunidades, explicaron prioridades como el cambio de matriz energética en sus negocios, y abogaron por ser considerados parte del entramado empresarial cubano.
car/mpp













