Durante una reunión en la sede del PCV, a pocos días del inicio oficial del año académico 2026-2027, el 5 de septiembre, los participantes evaluaron los resultados del primer año de la aplicación de la resolución 71 del Buró Político sobre avances en el desarrollo de la educación y la formación.
To Lam hizo hincapié en la necesidad de centrarse en garantizar las condiciones esenciales para la educación, ante todo logrando el objetivo de «suficientes escuelas, suficientes aulas y suficientes maestros».
El objetivo general es garantizar que ningún estudiante se vea privado de oportunidades educativas por falta de escuelas, aulas o docentes; y evitar que la calidad educativa y el futuro de un niño dependan excesivamente del lugar donde nació y se crió.
Llamó a reducir la transmisión unidireccional del conocimiento, el aprendizaje memorístico para aprobar exámenes, por uno que privilegie el autoaprendizaje, la práctica, la experiencia, el pensamiento independiente, la creatividad y las habilidades para resolver problemas.
También exhortó a reducir la burocracia, las reuniones, los informes y las tareas formales, para que los profesores tengan más tiempo para su especialidad y para los estudiantes.
El objetivo último de la educación no son las calificaciones, explicó el mandatario al asegurar que debe ponerse más atención al cultivo del intelecto, la salud física y mental, la cultura, la historia y el arte unido a las ciencias y el dominio de idiomas extranjeros.
Expresó que en tiempos de inteligencia artificial (IA), esta no sustituye a los docentes, pero deben transformarse en facilitadores del pensamiento, en inspiradores y descubridores de habilidades.
La IA no debe sustituir el pensamiento humano; por el contrario, debe ayudar a los estudiantes a pensar con mayor profundidad, a pensar mejor y a ser más creativos, insistió.
Al referirse a los títulos y evaluaciones, To Lam aseguró que debe crearse una base de datos unificada que permita contar con las competencias de cada estudiante y aspirante a un puesto, sin necesidad de presentar documentos.
“Los datos educativos deberían ayudar al gobierno a diagnosticar la calidad de la educación y de la fuerza laboral nacional, sirviendo para los fines de orientación profesional, captación de estudiantes, previsión de las necesidades de mano de obra y planificación de políticas basadas en datos, en lugar de depender principalmente de informes”, subrayó.
Finalmente, pidió a los administradores educativos dedicar más tiempo a la comunidad para escuchar atentamente a docentes, estudiantes, padres y empresas.
Las políticas deben basarse en la realidad, abordar problemas reales y evaluarse mediante resultados prácticos, remarcó tras llamar a que el 5 de septiembre no solo sea el inicio de otro curso escolar sino el comienzo de la creación de una reforma sustantiva.
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