La agrupación calculó el daño económico resultante de las pérdidas de cultivos, los incendios forestales y los costos de atención médica, así como las caídas de productividad y los costos de educación causados por el calor, reflejó el portal Down to Earth.
El sector laboral sufrió decenas de millones de horas de trabajo perdidas debido al calor extremo.
Greenpeace calcula que las pérdidas de productividad relacionadas con el calor y las interrupciones de la producción ascendieron a aproximadamente 10,8 mil millones de euros en función de un estimado de 25 días de calor extremo.
Las altas temperaturas pueden dificultar las condiciones de trabajo, reducir la eficiencia y aumentar las ausencias relacionadas con la salud, afectando a las empresas y a la economía en general.
A esto le sigue una pérdida de entre cinco a 7,5 mil millones de euros en la silvicultura debido a la sequía y los incendios forestales, así como un costo de 6,9 mil millones de euros para la economía de la salud debido a las pérdidas humanas relacionadas con el clima excesivamente caliente.
El calor extremo ejerce una presión adicional sobre el sistema sanitario, y puede empeorar las enfermedades cardiovasculares, respiratorias y metabólicas y aumentar los ingresos hospitalarios y el tratamiento de emergencia.
Greenpeace valora la carga adicional de atención médica asociada con el verano de 2026 en aproximadamente 1,54 mil millones de euros.
Los sectores de la agricultura, el transporte marítimo y la educación también se vieron gravemente afectados.
Debido a las semanas de sequía, se espera que la cosecha en algunas regiones de Alemania sea significativamente más pequeña.
La sequía provocó una pérdida de 3,4 mil millones de euros en la agricultura.
Igualmente, se estima que la disminución de la eficiencia de la enseñanza y el aprendizaje en las escuelas debido al clima cálido ha costado al sistema educativo 3,2 mil millones de euros.
El transporte marítimo interior tuvo que suspenderse en algunos tramos debido a los niveles extremadamente bajos de agua en los principales ríos como el Rin.
Las industrias que dependen de grandes cantidades de materias primas y productos intermedios se vieron particularmente afectadas, incluidas las industrias de productos químicos, acero y petróleo.
Se informa que esto crea una carga financiera adicional de entre 3,4 y 4,5 mil millones de euros para la logística y la producción industrial.
Greenpeace declaró que, debido a la falta de datos, no es posible calcular las pérdidas en algunas áreas, y por esta razón, el daño total de 36 mil millones de euros debe considerarse el mínimo de pérdidas reales.
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